jueves, 21 de junio de 2018

Sobre El Diluvio Y Las Floraciones



I


“Que hermoso son los pichones, pero cuando crecen se van”
palabras de un niño.


Yo quería ser el cielo
también quería ser el mar
me revele a contra corriente
abrazando las piedras
que chocan las aguas

yo quería ser el fuego
también quería ser la tierra
subleve mi vista, allá en la montaña
cosechando las frutas
del jardín en casa

con flamas puedo crear arte y muerte,
caminando a la punta del risco,
esa reflexión me fue eminente;
yo soy parte de la naturaleza,
soy inmortal evidentemente.

mis palabras se perpetúan
a través de la poesía
mis acciones van
al son de la música
y mi apasionado sentir
plasmado en la pintura

pero como parte de la naturaleza;
yo no puedo ser algo tan grande
ni siquiera como un pequeño lago,
porque no tengo el derecho
a una responsabilidad tan grande,
de ser aposento, de tantos pajaritos
y especies acuáticas, millones de plantas
y extraños insectos.

yo admiro al lago, y lo respeto, así como a los bosques y selvas, el desierto y la montaña, las bellas artes son complemento del espíritu, la naturaleza, el numen del artista, por lo tanto, le brindo culto pintando todo lo bello que nos otorga y le demuestro mi amor conservándola.


II


cuando el pétalo nace junto con el sol,
es como una canción hermosa, de amor,
expele belleza, otorgando a nuestra natura, color,
sustrae de nuestro ojo, el peor dolor.

y siempre recuerda
Amar a la naturaleza te convierte en ella
en mar, cielo y tierra

Es como la felicidad despierta,
de la obra completa
eres amo, dueño y esclavo en la afrenta,
el pájaro que aletea,
la voz del rio que se aleja,
la resistencia del césped,
la antigüedad de la arboleda,
la dimensión de la montaña,
la soledad de la piedra.

nunca te ocultes ante la lluvia o de las tinieblas,
porque en la más vacua oscuridad, la luna, es clarividencia,
es tu vigía de la noche, aun en el día, no se aleja,
el sol, el fuego de tus ojos, tu respirar la tormenta.

y siempre recuerda
Amar a la naturaleza te convierte en ella
en mar, cielo y tierra.

lunes, 18 de junio de 2018

Cartas De Amor


I

Aroma de los vientos Pastoriles

Fuisteis en alegoría, efectos
En un estallido de luces estrelladas
invisible en el paso, azul piélago…
a veces cuando divago, camino

desconcertado en tus sentidos,
torrente colosal, amado estribillo
eres como pájaro de agua miel,
sois el mito, mi fruto prohibido,

también sois el motivo
de la noche cuando da su brillo,
eres el más dulce néctar de la flor
y del dolor su olvido.


II


El altar

Labios, repleto vino tinto,
Cálido es el ambiente,
en palpitante luz de lámpara,
Y los cuerpos sumergidos…
Libres en el tacto,
surge suave brisa de calor
El recuerdo, sea Lejano o ultimo
Es eminente, volar…
vino tintos labios, repletos,
del roció de amor y deseo.


III


Elemento de unión

Dos cuerpos…
…el sol y la luna,
el lugar y el tiempo,
dos cuerpos son:
el cielo y la tierra,
el tacto y la visión,
son dos cuerpos,
juntos en el lecho,
pensamiento y hecho,
dos cuerpos son:
el agua y el fuego.

domingo, 10 de junio de 2018

Exilio




De tanto pensar, de tanto de tanto sentir ¿cuál alma susceptible desearía caricias o recolectar hermosas flores, estrelladas en colorido vergel; junto con un sol tenue que sus destellos reflejen erizadas luminiscencias carmín? respirar, si, dejar volar un hálito que hágase rítmico con el sonar de las esferas y que alcance el cenit del obelisco creciente en mi alma, he aquí encontrándome con Mozart, en el interior de mis cienes sus notas danzan, es muy relativo a los cánticos de los mares, ante mis ojos, la obra de un maestro pintor que del pigmento tierra derivo tonos haciendo del blanco lienzo una alegoría del hombre, emoción, pensamiento y alma, cuerpo, espíritu y sentidos, lo contemplo con devoción, lo respeto como religión en representación ante mí, el magnetismo del color me invita a congeniar con la naturaleza, la acojo con calidez y me pierdo en el deseo de estar allí, donde narciso se hizo inmortal, convertido en flor y expandiéndose en violetas floraciones, cuanto desearía que la discreta brisa haga despejar de mí un pétalo guiado por la voz en busca del amor de Eco entre los árboles; cuanto desearía sentir la libertad del cielo y el conocimiento de las aves que sobrevuelan los valles, ahora que tengo una turbamulta de sentimientos en el alma, empiezo a comprender lo que dijo Schopenhauer –“la soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes” –

Lejanos Horizontes



Lejos, tan lejos estas, lejanos horizontes son tu cobijo,
Lejos, tan lejos, no hay remplazo al dolor, no hay olvido,
Deje ir todo lo que ame, mi silencio no ha sucumbido,
Flor hermosa que tras la muerte surge color en brillo,
El cielo provee la lluvia, el mar los ríos que empujan el ciclo,
Radica en la tierra, esparciendo aroma al viento infinito,
así miro lo que fui, mi pensar, mi cuerpo, siento lo que he sido,
así tan lejos, lejos como el eco de un amor que se ha perdido,
Que canta sin importar la distancia porque el corazón es el destino,
¿Dónde estarán los encantos de mis días? Lejos, tan lejos se han ido,
Son cenizas de la inocencia, piedras rotas las murallas del castillo,
Los pasos están perdidos, escarcha, fuego, no lo sé, desvarió,
Porque tú, lejos, tan lejos te has ido.

La noche carece de estrellas, el mundo ya no es infinito,
de la llamarada solar apenas queda un vestigio de frio,
el abrazo de tus ojos, la humedad del beso, el carmín de tus pómulos,
los restos de lo derribado y del sentir la sombra, lo siento ya no es mío,
y como la vela en la mesa del poeta, mi alma ha languidecido,
porque de ti nunca me despedí ahora lejos, tan lejos estas,
mas allá donde comienzan, aquellos horizontes desconocidos.

sábado, 9 de junio de 2018

Revelaciones



He visto caer en la miseria a mi nación, La caricia del dolor en los ojos de los niños,
Sus pies descalzos, negros, manchados del carbón, Lo he visto y he sentido crecer un fulgor,
Que convierte la moral en cenizas, consumido el amor.
También he visto, como el hombre destruye al prójimo, enfermando su corazón,
Sabemos que la fe hace fuerte a la esperanza, pero la esperanza puede rendirse al sosiego,
Y mi nación, que dolor, ha caído en la miseria, ha perdido todo su color.
He llorado por la perdida, compañeros, jóvenes que mueren sin razón,
Si, murieron por sosiego, por la fe, de ser libres en un futuro mejor,
Porque han visto caer en la mísera a su nación.
¿hacia dónde somos encaminados? Somos el rebaño de un grupo opresor,
Que priva al obrero, que privan al patrón, de la ética solo que da una mancha.
Vociferan, nos mienten, estrangulan las venas de nuestra cultura, sus cadenas son amplias y fuertes, es la herramienta que utilizan para censurar la desesperación, el hambre y la libertad de expresión.
¡Que dolor! Ver caer en la miseria a mi querida nación,
La balanza de la justicia se ha quebrado, para el pobre hambriento no hay consolación,
No hay pan para el viejo y para el trabajador hay desesperanza y explotación.
Con temblor en mi mano, frente a una vela he decidido escribir, las noches se han vuelto infinitas, ya que existen turbulencias en mis pensamientos, no es justo, los hombres que tienen el poder, que otorga el pesar a nuestros hermanos, repletos de paz disfrutan de su lecho, cuando su faena desgasta la vida de la nación; como esos niños con los pies descalzos, se han convertido en ambulantes noctívagos, no es justo, los he visto reír y derrochar tesoros , encarcelando a quienes protestan por la desgraciada condición ¿Cómo pueden dormir?
¡que dolor! ¡Ay! Pero que dolor, han hecho mísera a nuestra nación,
adiós, le he dicho a muchas personas, que han partido a otras fronteras, distanciados de sus familias, de sus seres queridos y de su honor, la desolación ¡Ay! Tan dura es la separación, He visto también la felicidad ser remplazada por odio, y hombres dignos juzgados de traición ¿Cuándo llegaran los vientos que se lleven las melancolías, que traigan consigo la justicia a nuestra nación?
¡Ay que dolor, que dolor! La mísera maldad a corrompido a mi nación.
No es justo, es injusto, Mi arma es la pintura donde encuentro la sanación de este insomnio que atrae mi conciencia, escribo porque es mi oración mi única protección, la música se ha tornado oscura, en mi pensamiento habita la aflicción, no es justo es injusto, te lo digo a ti político, rey, opresor.
Te pregunto ¿Dónde ha quedado tu humanidad y la sensibilidad del corazón?
Te pregunto ¿has de ver el mundo hermoso que existe en las intimidades de las floraciones, en la suavidad del rio, y la pasión de la tierra y el cielo?
No, no lo ves, lo sé, por eso me respondo, porque has demostrado que el oro es tu ambición ¡ay que dolor! En tus manos está la salvación de esta tierra político, militar, dictador, pero has decidido hundir en la miseria a mi amada nación.